Este Régimen especial se aplica a quien realice de forma habitual entregas de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección para su reventa. También tiene la condición de revendedor el organizador de ventas en subasta pública cuando actúe en nombre propio en virtud de un contrato de comisión de venta.

¿Y qué se entiende por bienes usados? Pues según Hacienda, son bienes usados todos los bienes muebles utilizados por un tercero, susceptibles de reutilización y adquiridos para su reventa. 

Importante: No tienen la consideración de bienes usados, los utilizados, renovados o transformados por el propio sujeto pasivo revendedor o por su cuenta, ni los materiales de recuperación, envases, embalajes, oro, platino y piedras preciosas.

Por tanto, si transformamos el bien, no se considerará "bien usado" y no tributará por este Régimen.

¿Qué características tiene este Régimen y cómo tributa?

Este régimen se caracteriza por una forma especial de determinar la base imponible para calcular el IVA devengado en cada autoliquidación. Es decir, el tipo impositivo (21 %, 10% o 4% será el mismo dependiendo del bien, pero la base imponible se determina de otra forma).
Existen dos sistemas:

  • Determinación de la Base imponible operación por operación: en este sistema, el  revendedor puede aplicar: el régimen especial a sus entregas; 
  1. La base imponible es el margen de beneficio obtenido en cada operación, sin incluir el IVA: Margen de beneficio = Precio de venta (IVA incluido) - Precio de compra, (IVA incluido) BI= Margen de beneficio  x 100 ÷ (100 + tipo impositivo aplicable) El IVA soportado en las adquisiciones de los bienes revendidos no es deducible, sin perjuicio de la deducción de las restantes cuotas soportadas en el ejercicio de su actividad (teléfono, alquileres, etc.).

 2.  El régimen general del Impuesto (sin necesidad de comunicación expresa a la Administración tributaria, puedse no aplicar el régimen especial en tus entregas), lo que supone que: Debes repercutir el IVA sobre la totalidad de la contraprestación. En este caso podrás deducir las cuotas de los IVAS de los bienes revendidos.

  • Determinación de la Base imponible de forma global: Se aplica a determinados bienes previa opción del sujeto pasivo al presentar la declaración de comienzo de la actividad o en el mes de diciembre anterior al año en que deba surtir efectos, y hasta su renuncia, que no puede producirse hasta la finalización del año natural siguiente. Solo podrá aplicarse a los siguientes bienes: 
  1. Sellos, efectos timbrados, billetes y monedas de interés filatélico o numismático.
  2. Discos, cintas magnéticas y otros soportes sonoros o de imagen.
  3. Libros, revistas y otras publicaciones.
  4. Bienes autorizados por el Departamento de Gestión Tributaria de la AEAT previa solicitud del interesado. 

En este caso, la base imponible está constituida por el margen de beneficio global para cada período de liquidación restando la del IVA que corresponde a este margen: Margen de beneficio global  = Precio de venta (IVA incluido), de las entregas de bienes del período de liquidación - Precio de compra, (IVA incluido), de los bienes adquiridos en ese mismo período. BI= Margen de beneficio global x 100 ÷ (100 + tipo impositivo aplicable (ej. si es del 21%, del 10% o del 4% dependiendo del tipo de bien). Si este margen es negativo, la base imponible será cero y el margen se añadirá al importe de las compras del período siguiente.  Cuando el sujeto pasivo haya optado por la determinación de la base imponible mediante el margen de beneficio global, debe determinar por este procedimiento la base imponible de todas las entregas de bienes a que se refiere la aplicación de dicho régimen, sin que pueda aplicar el régimen general del Impuesto respecto de tales entregas.
Es decir, si te acoges a uno, luego ya no podrás acogerte al régimen general.

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