Siempre hablamos de la necesidad de una factura que justifique el gasto de tu actividad para poder deducirlo pero, ¿es siempre necesaria? No, pero siempre es necesario un documento justificante (puede ser el recibo del banco) que demuestre que ha habido un pago por ese servicio o bien, pero la factura es algo de lo que podemos prescindir. A veces, añadir el contrato de lo que has firmado (por ejemplo el del seguro), es necesario para acabar de justificar ese gasto.

No obstante, cuando de un gasto no tienes factura, Hacienda nunca te permitirá deducirte el IVA, sin embargo, sí que podrás deducirlo como gasto de actividad y pagar menos IRPF (bien sea en el modelo 130 trimestral si lo haces, o en la declaración anual de la renta).

Los gastos sin factura (o facturas sin IVA como las llaman algunos) más comunes son:

  • Billetes de transporte público: de estos, puedes pedir factura, que siempre es mejor de cara a Hacienda.
  • Tíquets de bares y restaurantes que no son una Factura Simplificada: es decir, cuando no sólo estás tú identificado con tu nombre, si no que ni si quiera pone un número de factura o se identifica correctamente el dueño del bar o restaurante. Revisa si son deducibles con el asesor virtual, suelen ser muy conflictivos. De estos, puedes pedir factura, siempre es mejor de cara a Hacienda.
  • Seguros:  Revisa siempre con el asesor virtual el tipo de seguro.
  • Salarios: cuando contratas a un trabajador, su nómina es deducible. Debes contabilizar el salario bruto que percibe el trabajador como Gasto Sin Factura
  • Cuota de autónomos: Para demostrar dicho gasto será necesario el justificante bancario a cargo de tu cuenta o a través del boletín firmado por el propio banco. Contabilízalo como Gasto Sin Factura tipo Seguridad Social.
  • Gastos financieros: comisiones o intereses en tus préstamos pueden ser deducibles siempre y cuando los acompañes del extracto bancario correspondiente. Contabilízalo como Gasto Sin Factura como tipo Otros Gastos.
  • Gastos cuando viajas al extranjero: cuando viajas por cuestiones de trabajo, los gastos que tengas en el país destino, serán deducibles. En vez de una factura, dispondrás de un comprobante o algo similar, a través del cual justificarás el gasto en cuestión.
  • Traspasos y contratos privados: Algunos gastos de nuestra actividad como contratos de alquiler o traspasos serán justificados con el correspondiente contrato mercantil. Adicionalmente, se adjuntará el cargo bancario para hacer constar su cuantía.
  • Impuestos: ¡Ojo! No todos los tributos son deducibles, sí lo es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o la tasa de basuras en ciertos casos, revísalo con el asesor virtual. Es obligatorio adjuntar los justificantes de pago correspondientes.
  • Amortización: cuando compras un bien de inversión se debe amortizar el gasto como gasto sin factura, tipo amortización. 

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