¿Qué pasaría si el próximo mes tus ingresos cayeran un 30 %?
No es ningún secreto que, como autónomo, tus ingresos son variables. ¡Forma parte del oficio! No tienes una nómina fija, un cliente puede esfumarse de un día para otro y la incertidumbre geopolítica (guerras, inflación) tampoco ayuda.
Pero hay algo que no varía. O varía poco, vaya: el pago de tu cuota de autónomo mensual, las facturas de la luz, del teléfono, del alquiler… O sea: tus gastos fijos, esa serie de compromisos que debes cumplir sí o sí con regularidad, aunque tu facturación marche mal.
Cuanto mayor sea su peso sobre tus gastos totales, menos capacidad tendrás de adaptarte si tu negocio atraviesa una mala racha.
👉 Por eso en Declarando hemos creado un indicador de salud financiera: para que, de un vistazo, y sin hacer ningún cálculo, puedas ver qué parte de tus gastos son fijos y qué margen de maniobra tienes si tus ingresos caen.
¿Qué es el indicador de salud financiera?
El indicador de salud financiera es un panel que te muestra qué parte de tus gastos son fijos y cuál es tu capacidad de reaccionar si tus ingresos disminuyen de forma inesperada.
El indicador aparece en el listado de Gastos, acompañado de un código de colores —del rojo al verde— que te permite interpretar tu situación sin necesidad de hacer ningún cálculo ni analizar ningún dato.
Si los gastos fijos de tu negocio tienen una proporción elevada sobre el total de tus gastos, la aguja se moverá entre el naranja y el rojo. Eso indica poca o baja flexibilidad financiera.
Es decir: si los ingresos caen, tus gastos fijos, que suponen compromisos, te dan poco margen para adaptarte.
En cambio, si los gastos fijos suponen una proporción menor, puedes reaccionar con más rapidez ante cualquier imprevisto: si entra menos dinero, tienes margen para reducir gastos y evitar, en último término, la quiebra.
ℹ️ ¿Por qué es importante la proporción de tus gastos fijos sobre el total?
Porque como autónomo no solo te debe importar cuánto gastas, sino en qué medida ese gasto está comprometido de antemano.
Dos autónomos pueden gastar la misma cantidad cada mes, pero tener una salud financiera distinta, porque uno tiene más compromisos (más gastos fijos) que el otro.
¿Qué mide el indicador de salud financiera?
El indicador mide la proporción de tus gastos fijos sobre el total de tus gastos. Es decir: la flexibilidad financiera de tu negocio.
El total de tus gastos se compone de:
Gastos fijos → que son pagos que te comprometen con regularidad, como la cuota de autónomo (mensual), gastos de suministros (agua, luz, gas e internet), el alquiler del local o despacho, el teléfono móvil o los seguros. Dentro de los gastos fijos, hay algunos más fijos que otros (es difícil cancelarlos), tenlo en cuenta cuando lo analices.
Gastos variables → que son aquellos que cambian en cantidad y frecuencia y son fáciles de eliminar, como las dietas por un viaje de negocios, la compra de un ordenador o muebles de oficina, las reparaciones del vehículo o las materias primas.
A partir de esta estructura simple, medimos tu flexibilidad financiera en forma de tramos y de una manera visualmente comprensible:
El color verde 🟢 indica un flexibilidad alta → tu proporción de gastos fijos sobre el total es de 0 a 25 %, lo que significa que tienes margen para afrontar imprevistos.
El color amarillo 🟡 supone un flexibilidad media-alta → la proporción de gastos fijos sobre el total es del 26 al 50 %, lo que implica que la mitad o más de tus gastos son variables y tienes opciones para hacer ajustes.
El color naranja 🟠 señala una flexibilidad media-baja → tus gastos fijos representan entre el 51 y 75 % del total de gastos. No es un suspenso en finanzas, pero sería conveniente revisar algunos gastos recurrentes.
El color rojo 🔴 muestra una flexibilidad baja → tus gastos fijos son entre el 76 y 100 % del total de tus gastos. Aquí es cuando hay que estar más en alerta, porque una caída imprevista de tus ingresos podría comprometer seriamente la viabilidad de tu negocio.
¿Cómo se calcula el indicador de salud financiera?
Usamos un algoritmo propio para detectar qué gastos son fijos sin que tú tengas que indicarlo, y el cálculo del indicador de salud financiera sigue una fórmula sencilla: se divide tus gastos fijos entre tus gastos totales —la suma de fijos y variables, incluyendo el pago de impuestos— y multiplica el resultado por 100.
🧮 Flexibilidad gastos = Gastos fijos / Gastos totales (fijos y variables) x 100
El número resultante es tu indicador de salud financiera, es decir, el porcentaje de tus gastos comprometidos de antemano (o gastos fijos) sobre el total.
Este cálculo es dinámico, por lo que se va actualizando a medida que registras un nuevo gasto.
Y para que sea relevante, se calcula con los datos de los últimos 12 meses de tu contabilidad. Así evitamos sesgos (o distorsiones) debidos a la estacionalidad o a la aparición de algún gasto puntual.
¿Qué pasa si llevas menos de 12 meses con Declarando? En tal caso, el indicador se calcula con los gastos disponibles.
ℹ️ Para que el indicador empiece a calcularse, necesitas tener al menos 3 gastos registrados.
¿Cómo usar el indicador de salud financiera para evitar imprevistos que pongan en riesgo tu negocio?
Te enseñamos a usar el indicador de salud financiera para hacer tu negocio más flexible a través de unos consejos orientativos para actuar.
Si tu flexibilidad es alta 🟢 o medio-alta 🟡:
Tienes unas finanzas más o menos robustas para afrontar bien caídas imprevistas de ingresos.
Aun así, antes de comprometerte con nuevos gastos fijos —como contratar un nuevo software, mudarte a una oficina más cara o meterte en un contrato de renting a largo plazo—, evalúa su necesidad.
Construye un fondo de reserva. Aprovecha este momento de buena salud para ahorrar y crear un colchón de caja.
Tómate el lujo de decir “no”. No tienes que comprometerte con clientes “tóxicos” para salir al paso o aceptar nuevos contratos con condiciones que a la larga te perjudican.
Si tu flexibilidad es media-baja 🟠 o baja 🔴
Revisa tu listado de gastos fijos o recurrentes en Declarando de los últimos meses. Busca esas suscripciones de software u otras herramientas, o membresías que pagas mes a mes pero que apenas usas. Cancela todo lo que no sea imprescindible para tu negocio.
Negocia mejores condiciones o cambia de proveedor. Revisa con tu compañía la tarifa de teléfono e internet. O, si la negociación no es posible o el resultado es pobre, busca otro proveedor.
Evita contratos muy rígidos que no te permitan cancelar de hoy para mañana.
Y, sobre todo, actúa con perspectiva, y sin entrar en pánico: hay gastos fijos y fijos. Y el momento y el contexto cuentan. Si acabas de empezar y tus primeros gastos son fijos e inevitables (como la cuota de autónomo), el color rojo no debe alarmarte. Al menos, no por ahora 😉
Si tienes más dudas sobre el indicador de salud financiera, tu mentor estará encantado de aclarártelas 😊
