Un autónomo, al contrario que una empresa, responde con su patrimonio personal si por algún motivo, causa un problema a un cliente y tiene que pagar una indemnización.

Es por ello que aunque sólo es obligatorio si tenemos un local abierto al público, el seguro de responsabilidad civil es el primer seguro que un autónomo debería contratar.

Son seguros económicos, que pueden suponer salvar el negocio ante un problema con un cliente. Por más segura que tu profesión te parezca, todos podemos generar algún daño a un cliente de forma involuntaria. 

Por ejemplo, soy desarrollador informático y la tienda online que he creado para un cliente está varios días sin funcionar. Los pedidos que esos días perdería el cliente, te los reclamaría a ti.

Otro ejemplo, soy community manager y contesto mal a un cliente o usuario y este acaba demandando a la empresa, sería el autónomo el que respondería ante este litigio.

Otra ventaja del seguro de responsabilidad civil, es que a veces incluye la negociación para evitar el juicio (no todos lo incluyen, pero sí los seguros de nuestros amigos de SingularCover), algo muy necesario para cerrar rápido el problema y evitar un dolor de cabeza que se alargue años.

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