En Declarando, al contrario que en otros programas, dejamos clara una de las diferencias más importantes para pagar menos impuestos. Hay gastos que llevan factura y los hay que no. Muchos autónomos se han pasado media vida sin deducirse los segundos, y esas "facturas" sin IVA son muy importantes.

Los típicos gastos sin factura son: cuota de autónomo, billetes de transporte público, cuotas de colegios profesionales, seguros, amortización de bienes de inversión, gastos de los bancos, impuestos, etc. En otras ocasiones tenemos tíquets o recibos bancarios del justificante del pago, y no tenemos una factura: por ejemplo, un billete de metro. Si no tienes factura (es decir, si no pone en el papel explícitamente FACTURA en algún sitio), tienes que contabilizar ese gasto como GASTO SIN FACTURA

Para justificarlo con Hacienda, necesitarás el papel que te den, o si como con un seguro o la cuota de autónomo, no te dan nada, del recibo del banco o el contrato que hayas firmado. 

Los gastos sin factura, págalos siempre por el banco, porque siempre son más conflictivos que las facturas, y no queremos darle excusas a Hacienda.

Hay otro grupo de gastos confusos: las facturas simplificadas. Se inventaron para dejar de utilizar tíquets. Si no están a tu nombre, cuidado, si es de bares o restaurantes, te lo explico a bajo, en el resto de casos, revísala con GASTOS DEDUCIBLES, y si el asesor virtual te dice que es deducible, contabilízala como GASTO CON FACTURA, marcando TIPO 0% de IVA y añadiendo el total pagado (el IVA no te lo podrás deducir en ningún caso).

BARES Y RESTAURANTES: Cuidado con las facturas simplificadas o tiquets de restaurantes, con la nueva ley de autónomos de 2018 han dejado de ser deducibles en muchos casos. ¿Por qué? porque si la factura no está a tu nombre, ¿quién le asegura a hacienda que no la has recogido de la mesa de al lado de donde has comido?  Aquí te amplío la información sobre este tipo de facturas simplificadas.

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