Los Gastos de Difícil Justificación son una reducción automática que se aplica en el Impuesto de la Renta para los Autónomos que cumplen las CONDICIONES siguientes:

  1. Calculan el Impuesto de la Renta por la modalidad de estimación directa simplificada. Para saber si es tu caso, mira si en el Modelo 037 o 036 de tu Alta en Hacienda marcaste la casilla 609
  2.  Tienen beneficios en su actividad. Es decir, los ingresos son superiores a los gastos

Si se cumplen las 2 condiciones anteriores se aplicará la reducción por gastos de difícil justificación así:

  1.  Se calcula el importe que supone aplicar un 5% al beneficio de la actividad. 
  2.  El importe anterior se sumará al total de gastos que tienes de la actividad, para así reducir el beneficio sobre el que aplicarás el Impuesto de la Renta. 
  3. El importe anual por gastos de difícil justificación no puede superar el limite de los 2.000€

EJEMPLO.  Imagínate que tu beneficio en 2019 es de 10.000€. Tu beneficio resulta de restar a los 20.000€ de ingresos, los 10.000€ de gastos. Cumples con las condiciones para que se te aplique la reducción por gastos de difícil justificación.

Los gastos de difícil justificación serán 10.000€ * 5% = 500€. Estos se suman a los 10.000€ de gastos que tienes, siendo un total de gastos en 2019 de 10.500€. Has minorado tu beneficio sin hacer nada en 500€ que te permiten pagarle menos a Hacienda en tu Impuesto de la Renta 

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