Uno de cada dos autónomos me pregunta "¿por qué tengo que pagar el modelo 130 si ya aplico retenciones de IRPF en mis facturas?". Pues bien, una cosa no tiene que ver con la otra. Pero cuidado, no todos los autónomos presentan el modelo 130 (averigua sí tienes que presentarlo aquí). Puedes retener IRPF en tus facturas y luego pagar además el modelo 130. Son compatibles.

Yo creo que Hacienda, cuando inventó el modelo 130 dijo, "seguro que hay autónomos que ganan mucho dinero (alguno habrá seguro), y con la retención de IRPF de las facturas, no cobramos suficiente". En vez de esperar hasta la declaración anual de la renta decidió cobrar antes con el modelo 130.

Este modelo sirve pues, para que hacienda cobre por tus beneficios. Es decir, no es como la retención de IRPF de tus facturas, la cual se aplica siempre a ciertos tipos de clientes. El modelo 130 sólo se paga si ingresas más que gastas, es decir, puede salir a 0 y no pagar nada. Esta es su única ventaja. 

De una forma muy simple (me dejo alguna cosa para simplificar), el modelo 130 se calcula multiplicando el beneficio que obtienes en un trimestre (es decir, Ingresos menos Gastos) por el 20%. A ese 20%, le restamos las retenciones de IRPF de nuestras facturas de venta, y si sigue saliendo positivo eso es lo que pagamos.

Ejemplo: ingreso 1000€, me gasto 400€. En los ingresos de 1000€ he aplicado una retención de IRPF del 7%, o sea, 70€. Calculemos ahora el modelo 130. 1000€ menos 400€ me quedan 600€. 600€ por el 20%, 120€. Finalmente, 120€ menos 70€, son 50€. Con el modelo 130 pagarás 50€. 

La mejor manera de no pagar modelo 130, es tener poco beneficio, y para tener poco beneficio, te ayudamos con el asesor virtual. 

Obtén tu informe de gastos, y empieza a deducirte el máximo de gastos para reducir el beneficio.

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